Domingo 15 de febrero de 2026
Reflexión
San Mateo 5, 17-37:
La ley
1) No pienses: Una vez leí que es casi imposible para la ciencia que una abeja vuele, porque sus alas son pequeñas y su cuerpo es pesado. Las leyes de la física dicen que es difícil, pero la abeja no lo sabe. Eso la lleva a salir a buscar la miel y seguir moviéndose por su objetivo. Lo mismo vos, siempre hay gente que te dirá lo que no podés y lo imposible que es para vos todo, pero, mientras tengas en claro a dónde ir y el para qué ir, lo vas a lograr todo. La abeja vuela porque no sabe que no puede y vos podés volar en tu vida si decides no escuchar a los que siempre te quieren tirar para abajo. Deja de buscar la aprobación de quien nunca lo intentó, porque los que cambian el mundo son los que vuelan cuando todos dicen que es imposible. Eso lo aprendí yo con mi vida, incluso con mi sacerdocio.
2) Desaparezca: Si vemos la familia de Jesús comprendemos que hay varias “manzanas podridas” y que nunca cumplieron la ley tajantemente. Caín tiene celos de su hermano Abel y lo mata. Lamec induce a la poligamia. Noé se embriaga y maldice a su nieto. Isaac e Ismael serán enemigos que llevan a guerras hasta el día de la fecha a judíos y musulmanes. David, el matador del gigante, tenía una personalidad tan irregular, que manda a matar a su hombre más fiel para quedarse con la esposa de él, con la cual ya le era infiel. Salomón tenía 900 concubinas, ¡Uff! Esta es la familia de Jesús, aunque te duela. Todos tuvieron problemas, pero esto nos recuerda que Jesús nos viene a redimir a todos y que todos tenemos debilidades y fragilidades, tanto en nosotros como en nuestra misma familia. Por lo tanto, para redimir hay que aceptar.
3) Juzgar: Víctor Frankl enseña que muchas personas no están tristes, sino que más bien están vacías. Pues tienen comodidades y opciones, hasta distracciones, pero no le encuentran sentido. Y cuando le falta sentido a lo que hago y cómo vivo, ya nada me sirve, y todo el tiempo empiezo a juzgar con el dedito a este y a aquel. Es por ello que Víctor Frankl muestra cómo sobrevivió al campo de concentración nazi, buscando el sentido a todo lo que hacía. Por lo tanto, busca en Dios el sentido de tu vida para que tu vida tenga un sentido del por qué y para qué vivir