En el reciente diálogo sobre el Aguinaldo 2026, el Rector Mayor, padre Fabio Attard, compartió un mensaje profundo y esperanzador dirigido a los jóvenes, inspirado en el Evangelio de las bodas de Caná y en el carisma de Don Bosco.
Seguir a Cristo como experiencia personal
El Rector Mayor recordó que la fe no es una obligación, sino un encuentro vivo con Jesús que interpela la libertad. Los jóvenes no rechazan a Cristo, sino que buscan sentido y esperanza. Por ello, las comunidades están llamadas a ofrecer espacios ricos en humanidad que acompañen esta búsqueda.
El “vino bueno” en tiempos de distracción
En un mundo marcado por la dispersión y la confusión entre lo real y lo virtual, la invitación es a mirar con empatía y profundidad, como María en Caná, para descubrir las necesidades antes de que se conviertan en crisis. La misión es encarnarse en la historia y evitar lecturas superficiales.
Mirar, escuchar, elegir y actuar
Estos cuatro verbos del Aguinaldo no son técnicas, sino procesos que nacen de una vida arraigada en Cristo. La fe orienta naturalmente las decisiones y acciones, generando procesos duraderos y auténticos.
Superar la distancia con los jóvenes
El padre Fabio subrayó que los jóvenes no buscan respuestas prefabricadas, sino comunidades auténticas donde puedan plantear preguntas y sentirse acompañados. La verdadera dificultad no está en la fragilidad juvenil, sino en los miedos de los adultos que frenan la confianza.
María, modelo de acompañamiento
María en Caná es ejemplo de presencia atenta y discreta: inicia procesos sin controlar, invita a la confianza y permanece al lado con paciencia. Este estilo es también el camino de Don Bosco y de la Familia Salesiana.
Corresponsabilidad en la misión
El futuro de la misión salesiana pasa por la unidad de jóvenes y adultos, laicos y consagrados, en corresponsabilidad. Como los sirvientes en Caná, todos están llamados a escuchar, confiar y arriesgarse, seguros de que Dios transforma lo ordinario en vino nuevo.
Jóvenes y tecnología
La distracción tecnológica es un desafío global. La respuesta salesiana no es la oposición, sino el encuentro de corazón a corazón, creando relaciones humanizantes y un verdadero espíritu de familia.
Testimonio en un mundo secularizado
Finalmente, el Rector Mayor recordó que la conversión es obra del Espíritu Santo. A los creyentes se les pide testimoniar con alegría y coherencia, sembrando con fidelidad y confianza en Dios.

El Aguinaldo 2026 invita a los jóvenes y a toda la Familia Salesiana a vivir la fe como proceso de confianza y corresponsabilidad. En medio de la distracción del mundo actual, resuena con fuerza la llamada de María: «Haced lo que Él os diga», camino seguro hacia la esperanza y la alegría.